Cada día resulta más difícil diferenciar los discursos de de la Mesa de la Unidad Democrática y los de la alta curía nacional. Ya sea desde la Conferencia Episcopal o individualidades de la iglesia católica todos dejan en claro que son miltantes activos de la oposición venezolana. Esta vez fue el cardenal Jorge Urosa Savino quien, desatendiendo todos los argumentos legales del máximo ente comicial del país, decide apegarse al guión opositor y repetir como un lorito un guión desgastado.

Urosa pidió este domingo al Consejo Nacional Electoral (CNE) no postergar más el referendo  revocatorio solicitado por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y, en consecuencia, anunciar la fecha para la recolección del 20% de las firmas.

El arzobispo de Caracas recordó que la oposición cumplió la fase del 1% y por tal motivo el CNE no puede seguir “dilatando sin ninguna razón y de forma indebida” que se realice la consulta.

El prelado dijo que no puede burlarse la voluntad ciudadana. Recordó que, tal como lo ha señalado la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), “el 6 de diciembre el pueblo marcó un cambio de rumbo y eso no se puede ignorar”.

Y sigue el purpurado no solo tomando parte sino amalgamado con un sector de la oposición, para muestra veamos la siguiente declaración:

“Si el gobierno quiere diálogo debe dejar de permitir la agresión a dirigentes de la oposición, como ocurrió hace unos días en Margarita con Henrique Capriles”, recordó.

Además Urosa Savino denunció supuestas irregularidades con las sentencias del Tribunal Supremo de Justicia contra la Asamblea Nacional.

“El TSJ ha querido anular a la Asamblea Nacional, hecho que configura una situación de dictadura y eso no se puede tolerar”. Además de que quiere imponer la tesis opositora de que Nicolás Maduro es un dictador, omite interesadamente el desacato de AN. Ente que a través de su presidente ha declarado innumerables veces que no acatará las decisiones del Tribunal Supremo de Justicia.

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