La organización Wikileaks atribuyó a sus partidarios el ataque que sufrieron ayer, 21 de octubre del 2016, los servidores utilizados por grandes empresas estadounidenses de Internet como Twitter, Spotify, Github o el diario The New York Times.

En un mensaje en su cuenta de Twitter, Wikileaks instó a sus seguidores a “dejar dejar de seguir hundiendo por la Internet de Estados Unidos”.

Allí escribió que “Assange sigue vivo y WikiLeaks todavía está publicando”.El mensaje está acompañado por un mapa en el que se localiza los puntos en donde se reportó el problema de Internet, que dejó sin funcionamiento a distintos portales por varias horas.

“Han demostrado su postura”, dijo Wikileaks abordando el tema como si se tratara una supuesta respuesta de los activistas de Internet a la decisión de la Embajada de Ecuador de dejar sin conexión de Internet al fundador de la organización, Julian Assange.

Él está asilado en esa legación desde 2012, para evitar ser trasladado a Suecia por supuestos delitos sexuales.

El Gobierno de EE.UU. investiga como una “actividad maliciosa” varios ataques de denegación de servicio (DDoS) registrados contra los servidores utilizados por grandes empresas de EE.UU. en el ciberespacio.

El primer incidente ocurrió a primera hora de la mañana en la costa este de EE.UU. y duró unas dos horas, en las que las empresas de gestión de servidores como Dyn y Amazon Web Services intentaron contener los problemas de conexión con sus direcciones de DNS.

Al menos tres oleadas de ataques de denegación de servicio pusieron los servidores de Dyn y Amazon Web Services ante la necesidad de buscar modos de mitigar la sobrecarga y evitar que centenares de sitios web de todo el mundo dejaran de ser accesibles.

A última hora de la tarde, DyN informó de que sus servicios se habían normalizado y atribuyó los ataques a la saturación de las respuestas de servidores con una oleada de demandas de acceso falsas, una estrategia que suelen usar los piratas informáticos.

El portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, confirmó que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) está “monitoreando la situación” y va a investigar en profundidad estos ataques, que calificó de “maliciosos”, pero sin citar su procedencia. Agencias

 

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