El Gobierno Bolivariano se mantiene comprometido con la concientización de la población para evitar la venta indiscriminada de musgos, helechos, barba de palo y líquenes que utilizan los venezolanos para la decoración de pesebres en la época decembrina.

Para evitar estas acciones, en el año 2013 entró en vigencia la resolución 175 publicada en Gaceta Oficial N° 40.305, la cual prohíbe la extracción, transporte, comercialización y aprovechamiento de las plantas en terrenos de dominio público o privado de la nación.

El musgo cumple una función primordial en la naturaleza porque almacena hasta veinte veces su peso en agua, la cual liberan en época de verano, regulando así el régimen hídrico en la naturaleza.

Sin embargo, en un recorrido realizado por el casco histórico de la ciudad, se pudo evidenciar que esta normativa no es acatada por los vendedores informales, quienes ofertan la planta en diversos puntos del casco histórico de la ciudad.

Uno de estos casos se observó en una de las puertas laterales del Mercado de San Jacinto, al lado de la plaza El Venezolano, donde una comerciante vendía el musgo en un local de decoraciones navideñas. Tras responder confiadamente que sí ofertaba la planta, mostró a escondidas la mercancía dentro de una bolsa plástica, la cual tenía un costo de mil bolívares.

Al ser consultada sobre si tenía conocimiento de la prohibición de esta especie vegetal por su alto impacto en el medio ambiente, respondió, sin manejar mucho la explicación técnica de dicha normativa, que ella igual resguardaba el musgo dentro de una bolsa negra de basura, justo debajo de la mercancía que sí podía mostrar a los visitantes del mercado.

“Yo tengo esto por aquí guardado, porque si la policía o la guardia me lo ve, me voy a meter en tremendo lío”, aseguró la vendedora, quien indicó que el musgo era traído de la región andina del país y que la pintan para que se conserve por más tiempo.

También, en las adyacencias del mercado popular, se encontraban tres vendedores en distintas aceras del casco histórico, ofertando la planta a Bs 500 la bolsa, la cual, aseguraron, era extraída de una mata de cacao en Barlovento, estado Miranda.

En el recorrido también se observó que los comerciantes, a pesar de que no se encuentran vendiendo en el mismo sitio, se comunican entre sí para mantener en resguardo la planta que tienen dentro de bolsas oscuras y de esta manera evitar ser vistos por las autoridades y que estos no les incauten la mercancía. Esto se replica en varias cuadras del casco central, sobre todo donde se expenden luces de navidad y otros adornos de la época.

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Protección del compuesto vegetal

Con el fin de sensibilizar a la colectividad en cuanto a la venta y compra de los compuestos vegetales, el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo y Aguas (Minea) activó una campaña llamada Musguito, dirigida a la preservación de estas plantas que son extraídas principalmente del estado Mérida.

Dicho plan comenzó con una jornada de sensibilización para los comerciantes del mercado Periférico de la ciudad de Mérida.
La actividad contó con el apoyo de la Guardia Nacional Bolivariana, el Ministerio Público y el Instituto Nacional de Parques (Inparques) y funcionarios del Minea.

Por su parte, el director de Defensa Integral del Ambiente y Delito Ambiental del MP, Abigaíl Rodríguez, informó que como consecuencia de la comercialización del compuesto vegetal, la Ley del Ambiente, en el artículo 71, establece una pena de uno a cinco años para las personas que se aprovechen de especies de patrimonio forestal.

“Nosotros hacemos un llamado a la colectividad a que denuncien ante la GNB, el Minea o por nuestra línea 0800fisca00”, exhortó.

RM/CCCS

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