Un millón y medio de habitantes recibieron la orden de evacuar las costas de Florida para escapar del poderoso huracán Matthew, que ya dejó 27 muertos en el Caribe, anunció este jueves el gobernador del estado.

“Estamos particularmente preocupados por Palm Beach (sureste de Florida). Es la primera zona que será golpeada y eso sucederá en las próximas horas. No queda mucho tiempo”, advirtió Rick Scott en una rueda de prensa.
“Queda poco tiempo”, dijo el gobernador. “Esperamos lo mejor, pero nos preparamos para lo peor”, añadió. Y anunció que puso a disposición a 1.000 miembros adicionales de la Guardia Nacional, lo que aumenta a 2.500 el total de efectivos preparados para ayudar en las evacuaciones y la organización de los refugios.
Miles de personas abandonaban este jueves la costa este de Florida, que ya era tocado en el sur por las primeras ráfagas de Matthew a medida que el monstruoso huracán categoría 3 azotaba las Bahamas con vientos sostenidos de 205 Km/h.
Cerca de 2 millones de personas tienen órdenes de evacuación en Carolina del Sur, Georgia y Florida, los estados del sureste que serán golpeados por Matthew entre la noche del jueves y el fin de semana.
Florida en particular pidió a 1,5 millones de habitantes abandonar las costas de varios condados de su costa este.
En una conferencia de prensa a primera hora del jueves, el gobernador Rick Scott insistió: “Si usted está en un área de evacuación, salga. No corra riesgos. No tiene excusas, necesita irse (…) La tormenta lo matará, queda poco tiempo”.
Recordó que el huracán, que ya dejó 27 muertos en el Caribe, se fortalecerá a categoría 4 cuando azote a Florida -que ya era tocado en el sur por las primeras ráfagas de Matthew- y provocará crecidas de hasta 5 pies (1,5 metros).
De todos modos aún había gente que desafiaba las órdenes de evacuación. Judy Ruscino, de 74 años, dijo que ella y su marido se resguadarán en el garaje de su casa en la costa. “Asusta un poco. Sé que va a ser feo pero tenemos arena, compramos comida, la puerta del garaje es a prueba de tormentas.”, enumeró.
Las autoridades ordenaron evacuar casi todo St. Johns, un condado en la ruta del huracán que aloja la ciudad de St. Agustine, la más antigua de Florida fundada a mediados del siglo XVI.

En la noche del miércoles, St. Agustine ya acusaba fuertes vientos y marea alta. Sus calles estaban desiertas y las estaciones de gasolina se encontraban fuera de servicio.
A pocos kilómetros tierra adentro, Jacksonville -la ciudad más poblada de Florida con casi 900.000 habitantes- era escenario de compras nerviosas. Tiendas como Walmart bullían de residentes que compraban frenéticamente recursos de último minuto.
Ya no se conseguían baterías, linternas ni radios inalámbricas, y los estantes de pan, agua y enlatados estaban desérticos.
Dos clínicas en las playas del área de Jacksonville evacuaron el miércoles a los enfermos en una caravana de ambulancias que los llevó a hospitales tierra adentro. Florida no ha sido golpeado por un huracán importante desde Wilma en 2005.

El huracán Matthew causó la muerte de al menos 69 personas hasta el momento, ya que la cifra de fallecidos en Haití subió a 65, dijeron funcionarios locales, mientras la peligrosa tormenta se dirigía el jueves hacia el norte y azotaba las Bahamas en su camino a Florida en Estados Unidos. El servicio de protección civil de Haití dijo que el número de víctimas fatales en el empobrecido país llegaba a 23, y que muchos habían perecido por la caída de árboles, escombros y por ríos que se salieron de sus cauces.

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