El bombardeo efectuado por fuerzas militares de Estados Unidos en contra de la base aérea de Shayrat en la ciudad siria de Homs, que deja al menos 12 muertos, se enmarca en la política continuada estadounidense de derrocar al presidente sirio Bashar al-Assad, afirmaron varios expertos.

“Al-Assad no sirve a los intereses hegemónicos de Estados Unidos, y es un gran aliado de Rusia y de Irán, por eso necesitan neutralizarlo”, aseguró en contacto con teleSUR la analista internacional Laila Tajeldine.

El ataque, justificado por el Gobierno estadounidense al creer que desde esa base partieron aeronaves con armas químicas, es el primero que ordena el presidente Donald Trump.

Con esta decisión, Tajeldine considera que Trump preserva “el interés malsano” por derrocar un Ejecutivo que lucha contra el terrorismo, y de esa forma, busca “desmoralizar a todas sus tropas”.

Sin embargo, para Galeb Moussa Hamad, experto en temas de Medio Oriente, Trump fue obligado por los grupos de poder en Estados Unidos, especialmente de índole militar, a ordenar el bombardeo.

“No sabíamos cuánto iba a durar ese Donald Trump más nacionalista (…) esta decisión de ataque viene más por el alto mando militar, (Trump) ha sido obligado, casi extorsionado en tomar esta medida”, dijo Moussa Hamad en la pantalla de teleSUR.

“Está demostrando Estados Unidos que no se ha resignado a ser derrotado, ni ellos ni sus mercenarios en territorio sirio. No quieren otro Vietnam”, avisó el experto.

Plan meditado

Los más de 50 misiles de cruceros se lanzaron de buques militares estadounidenses ubicados en el Mediterráneo, presentes desde hace varios años. Medios afirman que desde 2013, bajo el Gobierno de Barack Obama, se planea un ataque aéreo con el mismo fin.

En opinión del analista Iñaki Gil de San Vicente, “se ha tratado de una planificación imperialista” que incluso contó con la participación de otros países occidentales, como los servicios de inteligencia de Reino Unido.

“Reino Unido forma parte del imperialismo occidental que lidera Estados Unidos, y respondió de la forma como se esperaba”, refirió el analista en relación al apoyo que el Gobierno británico ofreció a su par norteamericano posterior al bombardeo.

Empero, Moussa Hamad enfatizó: “Siria no va a ser vencida, que no se hagan ilusiones, Siria no es Libia, Siria no es la Iraq de Sadam Husein”.

TS/

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