Dos años tuvieron que esperar los padres de las niñas que el profesor de gimnasia mandó a desnudar para fotografiarles. Aquello de que la justicia tarda pero llega es cierto y, tras la contundencia de las pruebas presentadas por el Ministerio Público, fue condenado a 30 años de prisión el profesor de gimnasia Leonardo Jesús Belisario Ochoa (55), por fomentar la elaboración y dirección de pornografía infantil, situación detectada el 2 de octubre de 2014, en un colegio ubicado en el municipio Carrizal del estado Miranda.

En el juicio, la fiscal 12° de esa jurisdicción, Mónica Brito Marín, ratificó la acusación contra Belisario Ochoa por la comisión de los delitos de actos lascivos en perjuicio de tres víctimas y pornografía infantil en la modalidad de fomento, y dirección en la utilización de niños, niñas y adolescentes.

Una vez evaluados los 50 medios de pruebas presentados por el Ministerio Público, el Tribunal 1º de juicio de Miranda, extensión Los Teques, dictó la referida condena al profesor, quien permanecerá recluido en el Centro Penitenciario Metropolitano Yare III.

El 2 de octubre de 2014, el docente de gimnasia pidió a ocho de sus alumnas, cuyas edades oscilaban entre 9 y 13 años, que se desnudaran para tomarles unas fotos.

Al día siguiente, la irregularidad fue denunciada por los padres y representantes de las víctimas ante el Consejo de Protección del Niño, Niña y Adolescente del municipio Carrizal, lo que motivó la detención del profesor de gimnasia por efectivos de la respectiva policía municipal.

En horas de la noche del 3 de octubre, los agentes policiales ejecutaron un allanamiento en la residencia de Belisario Ochoa, donde localizaron cámaras fotográficas, pendrives, dos teléfonos celulares y dos tarjetas de memoria, en los que había más de mil gráficas con material pornográfico infantil.

Tras la investigación coordinada por la fiscal del caso, se detectaron otras dos víctimas del hombre por hechos ocurridos seis años antes en dicho plantel educativo.

 

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