Michel Temer, presidente de facto de Brasil, tiene en sus manos una reforma legal que romperá el vínculo entre las pensiones y jubilaciones con el salario mínimo legal de Brasil e incrementará las edades para poder disfrutar tales condiciones, informa hoy el diario brasilero O Globo.

Esta nueva norma, que abarca tanto al sector público como al privado, también elimina el carácter integral de la pensión, siendo reducida a la mitad.

O Globo, el principal medio de comunicación brasilero que sirvió de promotor del golpe de Estado, destaca que el cambio hará que los pensionados perciban un ingreso inferior al salario mínimo y que no puedan disfrutar simultáneamente a una pensión y una jubilación, en cuyo caso la persona deberá optar por una sola de las dos coberturas.

El cambio en la fórmula de cálculo de la pensión forma parte de una serie de medidas de ajuste fiscal que se propone llevar adelante Temer.

Para el sector privado, el cambio de la normativa de pensiones permitiría incrementar sus ganancias en los próximos diez años en 125 mil millones de Reales (400 millones de dólares). Mientras que en el sector público se prevé un recorte de 30 por ciento del monto a otorgar a nuevos pensionados.

Uno de los argumentos utilizados para llevar adelante los recortes en materia de pensiones y jubilaciones, dice que supuestamente Brasil es el único país en el mundo que otorga una pensión completa y que esta medida colocaría al país en sintonía con la norma internacional.

Entre otras novedades, el retroceso en materia de pensiones y jubilaciones eleva las edades para optar a su disfrute. Según la nueva propuesta en lugar de jubilarse a los 55 años las mujeres y a los 60 los hombres, para ambos se ubicaría en 65 años.

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