Todos recordamos el errático arbitraje y el descarado despojo del triunfo del que fuera víctima el boxeador venezolano Luis Cabrera, quien perdió en la ronda de 32 de la categoría 60 kilos de los Juegos Olímpicos Río 2016.

El robo fue tan escandaloso que el propio púgil japonés Narimatsu miró a su esquina con inocultable asombro cuando le levantaron la mano.

También el ligero hondureño Teófimo López acusó de “corrupta” a la Asociación Internacional de Boxeo (AIBA), a la que responsabilizó de su derrota ante el francés Sofiane Oumiha en el debut de ambos en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

Los anteriores son solo dos casos de los muchos que ensombrecieron el boxeo en Río 2016, pues bien, por aquello de que la justicia tarda pero llega, el día de hoy se conoció que La Asociación Internacional de Boxeo (AIBA) ha decidido que los 36 árbitros y jueces que participaron en los Juegos de Río 2016 no intervengan en ningún combate mientras se resuelve la investigación sobre los arbitrajes en éstos, objeto de duras críticas por muchos deportistas.

La Aiba, cuyas comisiones han estudiado esta semana la aplicación de “reformas y un mapa de ruta para el ciclo olímpico de Tokio 2020”, ha destacado que el boxeo en los últimos juegos fue centro de atención “por razones positivas, pero también ocasionalmente por algunos errores”, según su presidente, el taiwanés Ching-Kuo Wu.

Las quejas de algunos boxeadores, que llegaron a decir que habían sido robados tras quedar eliminados, llevaron a la AIBA a excluir a algunos de los jueces y árbitros participantes en Río y a abrir una investigación al respecto.

“Los resultados de la investigación, actualmente en desarrollo, permitirá a la AIBA tener seguridad sobre las acciones que necesita tomar. Mientras tanto y hasta que la investigación no concluya los 36 jueces y árbitros que participaron en los Juegos no oficiarán en ningún evento de ésta”, ha señalado la asociación en un comunicado.

Esta ha insistido en el mismo en su responsabilidad de buscar siempre “la evolución del deporte y de refutar las quejas insostenibles que han manchado su reputación”.

“El sistema de arbitraje nunca puede ser una excusa para boxeadores y entrenadores que compiten de forma decepcionante en el ring y se comportan de forma inapropiada o hacen comentarios a los medios. Esto será más controlado en el futuro y si es necesario se adoptarán medidas disciplinarias”, ha añadido la Aiba.

 

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