El líder de Unidos Podemos, Pablo Iglesias, calificó hoy de vergonzoso que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) permita, mediante una controvertida abstención, un nuevo gobierno del conservador Mariano Rajoy.

 

Durante su intervención en la segunda jornada del debate de investidura, que culminará el sábado con la casi segura reelección de Rajoy como jefe del Ejecutivo, Iglesias se refirió en duros términos al viraje ideológico de la organización socialdemócrata.

Es muy difícil ser el principal partido de la oposición cuando a la vez se contribuye a hacer presidente a alguien que representa la fuerza antagónica, afirmó el dirigente en alusión a la entrega del poder al derechista Partido Popular (PP) por parte del PSOE.

Hoy se está haciendo historia en esta Cámara -la sesión transcurre en el Congreso de los Diputados-, enfatizó el secretario general de la llamada formación morada, tras ironizar que finalmente ‘el orden reina en Madrid’ para la ‘triple alianza’.

Con esa frase ilustró lo que consideró la gran coalición gestada entre el PP, el PSOE y el centroderechista Ciudadanos para lograr con el abstencionismo del centenario partido ‘lo que no consiguieron en las urnas’, denunció.

Subrayó que los socialistas, al hacer presidente al candidato del PP, rompen el ‘reparto simbólico de posiciones’ entre dos agrupaciones políticas que, a su juicio, representaban culturalmente dos mundos.

El tiempo pondrá a cada uno en su lugar, advirtió Iglesias, quien ante la nueva situación creada reivindicó para Unidos Podemos, coalición de Podemos e Izquierda Unida, el papel real de la oposición en España.

‘La democracia no es el reparto simbólico de posiciones entre dos partidos que en realidad son iguales (PP y PSOE), somos diferentes y aspiramos a ser gobierno en este país’ remarcó el máximo representante de la tercera fuerza parlamentaria.

Iglesias defendió, además, la protesta convocada para el próximo sábado por diversas organizaciones sociales, que llamaron a rodear la sede del Congreso en contra de lo que definieron el ilegítimo gobierno del PP. Luego de censurar el aparatoso despliegue de más de medio millar de policías para vigilar la zona, expresó que hay ‘más delincuentes potenciales en esta Cámara Baja que allí fuera’, en referencia a las personas que secundarán la movilización.

Su apreciación provocó la intervención de la presidenta del Congreso, la conservadora Ana Pastor, que le recordó la obligación de respetar el honor de todos los parlamentarios.

‘Me debo al honor de mi patria y de los ciudadanos de este país, y no al de esta Cámara’, replicó el político, quien añadió que, si algún diputado pedía la palabra por alusiones después de hablar de delincuentes potenciales, sería una manera excelente de retratarse.

mem/edu


 

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