La explosión hoy de un artefacto fuera de una estación de tren en el estado de Nueva Jersey incrementó la alarma entre los estadounidenses tras incidentes este fin de semana en ese estado, Nueva York y Minnesota.

 

El alcalde de Elizabeth, en el estado jardín, Christian Bollwage, citado por el diario The Hill, informó que un dispositivo sospechoso explotó fuera de una estación de tren en la mañana de este lunes, mientras una bomba de fabricación casera estalló en Seaside Park, el sábado por la tarde, aunque no se reportaron heridos.

La bomba fue uno de cinco dispositivos que dos hombres encontraron en un bote de basura y cuando era manipulado estalló.

Otra explosión ocurrió en la ciudad de Nueva York más tarde ese día con un saldo de 29 personas heridas, en momentos en que la atención internacional se centra en la llamada Gran Manzana por el inicio del debate de la Asamblea General de la ONU, escenario donde asisten jefes de estados y personalidades de todo el mundo.

Mientras, un hombre apuñaló a nueve personas en un centro comercial en St. Cloud, Minnesota, el sábado por la noche, hecho cuya autoría de atribuye el grupo terrorista Estado Islámico, aunque las autoridades investigan si en realidad es una acción de esa agrupación extremista.

La bomba del sábado en el barrio de Chelsea, en Manhattan, y otra que no detonó, estaban compuestas de metralla dentro de una olla a presión, teléfono portátil y cables de luces de navidad que hicieron estallar un compuesto explosivo potente, dijeron los funcionarios encargados de la investigación.

Cerca de Chelsea fue también ocupado un artefacto con estas características y las autoridades investigan pistas sobre cinco posibles involucrados en una célula terrorista.

Expertos dijeron que ambas bombas parecían diseñadas para crear el máximo caos y muertes entre la población.

Según el diario The New York Times, el domingo por la noche, dos agentes de la ley dijeron que los investigadores detuvieron un coche en la Belt Parkway cerca del puente de Verrazano-Narrows y apresaron a cinco personas que fueron conducidas a una oficina del FBI en Manhattan para ser interrogadas por el atentado.

El FBI confirmó en un comunicado que los agentes de policía y detectives realizaron la detención como parte de la investigación sobre el atentado del sábado en Manhattan y que nadie ha sido acusado de ningún crimen.

La alarma entre los estadounidenses sigue al creciente nerviosismo luego de atentados anteriores en Bélgica y Francia. Este es uno de los escenarios de pesadilla, dijo el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, en una conferencia de prensa el domingo.

Cuomo anunció que está solicitando mil agentes de la policía del estado y miembros de la Guardia Nacional para reforzar la seguridad de lugares públicos y estaciones de trenes, en especial para resguardar la ONU, donde deben asistir a partir de ahora el presidente Barack Obama y otros jefes de estado.

lam/lb

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