Las posturas de algunos dirigentes de los partidos políticos integrantes de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ratifican una vez más que el propósito de un sector de la oposición venezolana no es mantenerse en la mesa de diálogo impulsada por el Gobierno Nacional, sino generar condiciones para desestabilizar el país.

El planteamiento se desprende de las declaraciones ofrecidas ayer al finalizar las reuniones de los respectivos comités políticos que acostumbran efectuar todas las semanas las organizaciones políticas del país.

Dos organizaciones políticas, en particular Voluntad Popular (VP) y Primero Justicia (PJ), fijaron una posición radical en torno a sus estrategias políticas, las cuales apuntan a “irse a las calles”, a diferencia de otras organizaciones que abogan por mantenerse en la mesa de diálogo, como Un Nuevo Tiempo (UNT), cuyo presidente, diputado Enrique Márquez, asegura que la materia prioritaria del diálogo entre el Gobierno y la MUD es la economía del país. También el presidente encargado del partido Alianza Bravo Pueblo (ABP), Richard Blanco, insiste en efectuar el referéndum revocatorio y realizar movilizaciones, pero sin caer en amenazas o provocaciones.

Dichos planteamientos difieren mucho de los realizados por el coordinador nacional encargado de VP, diputado de la Asamblea Nacional (AN) Freddy Guevara, quien reiteró la amenaza de que si para el 11 de noviembre el Gobierno Nacional “no ha dado una fecha de elección presidencial o de realización del referendo revocatorio se retomará la agenda de calle, el juicio político a Nicolás Maduro y se declarará el abandono del cargo”.

La misma amenaza fue expresada por el secretario general nacional de Primero Justicia (PJ), diputado Tomás Guanipa, quien manifestó que “hoy (ayer) Primero Justicia ratifica que si el próximo 11 de noviembre no hay avances y propuestas claras que le den solución a la crisis de Venezuela, así como la restitución del hilo constitucional, nos iremos a la calle con el pueblo a promover que se derriben las barreras inconstitucionales que no nos permiten salir de la crisis y lograr un cambio real en el país”.

Ante esa inocultable falta de acuerdo interno, una vez más queda en evidencia que este sector de la oposición no tiene interés en lograr ningún tipo de avance que ayude a remontar la actual crisis económica, consecuencia de la guerra económica impulsada por la derecha venezolana.

“EN CUALQUIER MOMENTO LA MUD VA A ESTALLAR”

En ese escenario, es totalmente acertado el análisis del periodista, José Vicente Rangel, quien en su columna de opinión publicada ayer en Últimas Noticias expresa que “todo parece indicar que en cualquier momento la MUD va a estallar. A duras penas el organismo coordinador de la oposición logra disimular la lucha que internamente libran diferentes facciones. La actitud frente al diálogo profundizó las diferencias”.

Por su parte, el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), diputado Diosdado Cabello, ha calificado como irresponsables a los mencionados sectores de la oposición al pretender dar plazos al Gobierno Nacional.

En la entrevista en el programa José Vicente Hoy, realizada el pasado domingo y trasmitida por Televen, Cabello, al referirse al diálogo entre el Ejecutivo Nacional y la MUD, aseveró que “nosotros no nos cerramos, pero hablar con la oposición es perder el tiempo. Creo que el tema del diálogo beneficia es a ellos”. Añadió que la posición de dar un plazo “es irse por el camino de la aventura”.

De la misma manera es pertinente lo dicho por el dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) Freddy Bernal en el programa Diálogo Con… transmitido por Televen, donde recomendó a la oposición ponerse de acuerdo.

En la oposición, consideró, “se están sacando los hígados, Voluntad Popular al resto de los partidos. Capriles está como loco, desaforado porque se le desbarató su referéndum, los adecos están esperando sus próximas elecciones. Primero Justicia está a punto de una división, Manuel Rosales desde un principio quería entrar a la Mesa (de la Unidad), Henry Falcón no fue invitado a las conversaciones y se incorporó. Señores, pónganse de acuerdo, hagan una ruta, construyan un proyecto alternativo al Gobierno. Así no van a llegar a ninguna parte”.

“¿QUÉ SE GANA CON QUE LA DESESPERACIÓN TRIUNFE?”

Antes de lanzarse a las calles como están amenazando, el sector radical de la oposición debería tomar en consideración las palabras de monseñor Baltazar Porras, quien ayer durante una entrevista en una conocida emisora privada manifestó que de no lograrse una solución con respecto a la mesa de diálogo entre el Gobierno y la oposición, “quien quedará mal será el pueblo venezolano”.
“Hay que pensar que el diálogo no busca un beneficio político, sino social, que es la vida y la tranquilidad de los venezolanos. Para ello hay que dar muestras”, enfatizó.
Estimó que no se puede ir a una mesa de diálogo y después salir con descalificaciones y que se debe utilizar el tono que corresponde a unas conversaciones que tienen como fin la estabilidad de la nación.
Monseñor Porras expresó: “¿Qué se gana con que la desesperación triunfe y que un grupo de personas pierda la calma? Vendrá represión, heridos y muertes. Eso no nos conduce a nada”.

LM/CO

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