Pese a la posición expresada por el presidente Enrique Peña Nieto de propiciar el diálogo, aunque sin imposiciones con Estados Unidos, nuevas voces se suman hoy aquí para cancelar su encuentro con el gobernante de ese país, Donald Trump.

 

La cita está pactada para el 31 de enero en la Casa Blanca, pero en México las reacciones son de repudio por la orden firmada por Trump para construir un muro en la frontera, cuando los representantes de Peña Nieto eran recibidos por sus pares estadounidenses para definir la agenda y la cumbre bilateral.

El senador Miguel Barbosa, coordinador de la bancada del Partido de la Revolución Democrática (PRD), instó al mandatario a desistir de visitar a Trump, por sus acciones que consideró de intolerancia y hostilidad hacia México.

Resulta un día triste para las relaciones entre ambos países, dijo Barbosa, al comentar las órdenes ejecutivas por las cuales el flamante inquilino de la Casa Blanca dispuso levantar una barda segregacionista y desplegar a miles de agentes fronterizos.

Las medidas anunciadas son acciones inhumanas basadas en mentiras y parte de la estrategia de Trump para legitimar su campaña de odio, apuntó el senador.

Resultan actos de agresión contra México, Latinoamérica, el mundo, ‘contra la libertad’, afirmó.

‘No puede negociarse bajo presión; el presidente Peña Nieto no tiene por qué correr el riesgo de que Trump pretenda imponer sus condiciones; no debemos caer en ese juego’, apuntó.

En igual postura se pronunció el senador por el PRD Armando Ríos, quien calificó de indispensable la cancelación de la cumbre Peña Nieto-Trump.

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