Gonzalo Gómez, coordinador nacional de la organización Marea Socialista, considera que la Mesa de la Unidad Democrática, en lugar de agotar las vías para que se retome el proceso del revocatorio, ha optado por “tomar otros caminos, como lo están haciendo por la vieja agenda que decidió la Asamblea Nacional al principio”. Se refiere al plan anunciado por Ramos Allup al asumir el control de la Asamblea Nacional, cuando anunció que sacaría al presidente Nicolás Maduro en seis meses, utilizando para ello la supuesta “doble macionalidad” y el presunto “abandono” de sus funciones. En los 10 puntos acordados por la AN no se ve esfuerzo para recuperar la vía hacia el Referéndum.

En entrevista con la periodista Vannesa Davies, opinó que retomar temas como el abandono de cargo del presidente, la nacionalidad de Maduro, etc, es algo que “debería ser dejado de lado”, porque eso “lleva a dejar en manos de la Asamblea algo (la continuidad o no del presidente) que debería ser manejado por el pueblo en un ejercicio decisorio”. “Por eso defendemos el referéndum revocatorio como derecho”, resaltó Gonzalo Gómez, quien manifestó que es preferible que la situación se resuelva con la expresión democrática y constitucional del pueblo en vez de recurrir a la imposición autoritaria o a la negociación de cúpulas a espaldas de la ciudadanía. Dijo que el CNE debería reconsiderar el calendario del referendum o en su defecto el TSJ debería pronunciarse sobre el hecho de que varios tribunales penales haya “usurpado” las competencias del Poder Electoral y que éste haya “declinado” ante ellos.

Asimismo, aseveró que la agrupación que representa no acompañará de ningún modo las convocatorias que está haciendo la MUD por cuanto no comparte los propósitos y objetivos que tiene la dirección política opositora, y a su juicio, “están forcejeando para ubicarse mejor dentro del marco de negociación, donde están actuando dos cúpulas, cada una por su estilo y a su manera,  y excluyendo al conjunto de la población”.

Gómez lamentó que no existan espacios para discutir; porque se convoca a la gente desde cada uno de los sectores a movilizarse, a marchar, “con líneas ya trazadas”, “pero no “para pensar cuáles son los reclamos de los ciudadanos y reivindicaciones, qué es lo que se quiere que se haga con la vida económica y política del país”. Dijo que el tipo de diálogo  que se está manejando “es mejor que se haga a que no se haga”, pero “no es el multidiálogo incluyente y abarcante de las distintas expresiones de la sociedad; es sólo un diálogo de ellos, con mediadores que tienen sus propios intereses también”. Respecto al gobierno su apreciación es que se inclina por conductas “autoritarias y represivas, en vez de propiciar la participación del pueblo para evaluar la gestión del gobierno para que pueda decidir confirmarlo o revocarlo” y piensa que tampoco se puede dejar esta decisión en manos de la Asamblea Nacional.

Afirmó que lo que está sucediendo “nos puede llevar a una confrontación y choque de trenes o nos puede llevar, sencillamente, a que ellos resuelvan las cosas a su manera defraudando a todo el mundo”.

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