Sucedió el 23 de septiembre. Las redes sociales mostraban al presidente Mauricio Macri subir a un bus de transporte colectivo y viajar de paisano en la ruta con un grupo de vecinos. “El presidente Mauricio Macri compartió un viaje en colectivo con vecinos del municipio de Pilar y les explicó detalles del plan del Gobierno nacional para mejorar los principales corredores viales en el conurbano bonaerense, que beneficiará a más de 870.000 usuarios del transporte público”, dijo la Casa Rosada en un comunicado.

Pues todo se trató de una farsa, Macri no andaba como un transeúnte común y corriente y todo estaba preparado, no hubo nada espontáneo. El chofer del bus sabía desde temprano que iba a ocurrir, el mandatario llegó en un helicóptero y rodeado de sus guardaespaldas. Lo más curioso de la farsa: el colectivo nunca estuvo en movimiento, siempre estuvo detenido mientras Macri fingía estar colgado de los pasamanos del vehículo.

Una serie de videos y fotografías demostraron el teatro de mala calidad montado por el equipo de Macri. Tal parece que el marketing que pudo funcionarle durante la campaña electoral para engañar a los electores se quedó sin gasolina. Ese colectivo como que ya no funciona.

CG/RM/

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