En Juan Pablo II la sangre y el miedo son moneda común por estos días. Diversos grupos hamponiles se disputan el control de la zona y en medio de tanto plomo está la gente decente que ya teme hasta salir a trabajar.

Este lunes murió en su ley la poderosa Negra Tibisay, vecinos del lugar cuentan que en el barrio no se vendía un topocho sin su autorización. Como todas las tardes, cuando amainaba el sol, la negra sacó su silla para el frente de su casa y cuando se disponía a agarrar el fresquito de la tarde, lo que recibió fue varios candelazos de parte de unos sicarios que se limitaron a hacer el mandado y huir raudos de la escena del crimen.

La negra tenía 39 años y había superado, por lo menos en 15, la esperanza de vida de los malandros y demás alimañas.

La difunta era operadora de un criminal de alta peligrosidad que apareció hecho un muñeco este mismo lunes pero en el barrio El Cementerio.

Autoridades policiales manejan la hipótesis de que otro grupo hamponil pretende erigir un nuevo pranato en la maltrecha urbanización popular conocida como Juan Pablo II.

Este martes asesinaron a un zapatero en la manzana K de esta urbanización que aunque tiene nombre de santo se ha convertido en un verdadero infierno en el que las verdaderas víctimas son sus residentes

 

 

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