Leo Messi ya sabe que el PSG, el Manchester United y el Chelsea están pendientes de una señal suya para poner en marcha la maquinaria de su fichaje. La cláusula de rescisión que tiene firmada Leo Messi con el FC Barcelona es desorbitada, pero no imposible para un club de las dimensiones de los tres que están dispuestos a pujar por él: 250 millones.

Los tres ya le han comunicado a Messi que estarían dispuestos a asumir el reto de su contratación, pero antes necesitan saber que él está dispuesto a cambiar de aires. Los últimos acontecimientos vividos por el jugador con la justicia española han abierto una puerta de esperanza a PSG, Manchester United y Chelsea, unidos por un mismo objetivo: dar un paso adelante de la mano del número uno mundial para alcanzar esa Champions League que se les ha negado en los últimos años.

Leo Messi, de cualquier forma, no quiere precipitarse y antes de dar un paso quiere acabar de concretar con el club azulgrana su relación de futuro. Su deseo es seguir en el Barça, pero escucha las ofertas de estos tres clubs dispuestos a hacer un importante esfuerzo económico por él. Y los tres tienen prisa, están decididos a abordar su fichaje pagando la cláusula de rescisión sin esperar a que Leo quede libre en junio de 2018, fecha en la que su contratación resultaría mucho más económica porque sólo habría que pagarle al Barça los derechos de formación y promoción del futbolista, sin cláusula de rescisión. Pero el inconveniente es que hoy Messi tiene 29 años y entonces tendrá 31.

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