Como una agresión a la soberanía de Siria y un aliento a las acciones terroristas del Dáesh, califican en gran parte del mundo el bombardeo de EE.UU. contra una base aérea de la nación árabe, ejecutado este jueves.

Pocas horas después de este hecho, el presidente ruso Vladímir Putin consideró el ataque como “una agresión contra un país soberano” que va “contra las normas internacionales con una excusa ficticia”, según citó su portavoz Dmitri Peskov.

También desde Moscú (Rusia), el presidente de la Duma Estatal, Vyacheslav Volodin, condenó la agresión militar estadounidense contra el Ejército sirio, que ha calificado como “respiro para el Estado Islámico” en Siria.

Irán valoró igualmente que “estas medidas sólo fortalecen a los terroristas en Siria y que, en consecuencia, complica la situación en el país y en la región” de Oriente Medio.

China también se unió al apoyo a Damasco y pidió “respeto al Gobierno de Al Assad”. “Instamos a las partes interesadas a la moderación y creemos que no hay que darse por vencidos para encontrar una solución política a esta crisis”, señaló la portavoz oficial del Ministerio de Exteriores chino, Hua Chunin.

Asimismo Indonesia mostró su preocupación por la acción militar unilateral de cualquiera de las partes involucradas en el conflicto, “eso incluye el uso de misiles Tomahawk en respuesta a la tragedia” de la localidad de Jan Sheijun”, precisó el portavoz del ministro indonesio de Exteriores, Armanatha Nasir.

En tanto, Bolivia solicitó una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU luego del lanzamiento de los 59 misiles de crucero estadounidenses contra la base de Shayrat.

Mientras, las redes sociales se inundan con mensajes de aliento al pueblo sirio. #PrayForSiria #StopWar #NoAlaGuerra son etiquetas que acompañan los mensajes en Twitter, Facebook y otros sitios.

Total apoyo, respuesta apropiada…la opinión de los aliados de Trump

Mientras proliferaba el respaldo a Siria ante la agresión de EE.UU, los Gobiernos de Occidente anunciaron su respaldo a Donald Trump.

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, celebró el ataque de EE.UU. al Gobierno de Bashar al Assad. “El presidente Trump ha enviado hoy un mensaje fuerte y claro de que el uso y la proliferación de armas químicas no será tolerado”,  manifestó Netanyahu.

En tanto, el primer ministro japonés, Shinzo Abe, aseveró que “apoya la decisión del Gobierno estadounidense” de bombardear la base siria, aunque también anunció que Tokio ha comenzado a recopilar activamente información sobre el conflicto para analizar el futuro desarrollo de la situación.

Por su parte, el presidente de Francia, Francois Hollande expresó que la “respuesta” de EE.UU. en Siria “debe continuar a nivel internacional”.

Turquía consideró “positiva” la intervención militar, y desde Australia, la Televisión Española reportó que el primer ministro de ese país, Malcolm Turnbull, calificó el ataque como “raudo y justo”.

En tanto, un portavoz de la primera ministra del Reino Unido, Theresa May, indicó que la acción militar es “la respuesta apropiada”.

La noche de este viernes, desde los destructores USS Porter y USS Ross ubicados en el mar Mediterráneo, el Ejército de EE.UU. lanzó 59 misiles de crucero Tomahawk contra la base aérea del Ejército sirio de Shayrat, que se sitúa en la provincia siria de Homs.

El bombardeo provocó graves daños materiales a la base aérea siria, según refiere el Ejército de Damasco.

Seis militares sirios perdieron la vida tras el ataque, según el Estado Mayor sirio.

TS/

COMPARTIR