España incrementó hoy la vigilancia en sus áreas turísticas, aeropuertos y fronteras con Francia, a raíz del atentado del jueves en Niza, que provocó 84 muertos y más de un centenar de heridos.

Tras la masacre en la ciudad mediterránea gala, el gobierno interino de Mariano Rajoy decidió reforzar el nivel cuatro de alerta antiterrorista, con un aumento de la protección en hoteles, terminales aéreas, sitios de gran afluencia de personas y centros de veraneo.

Esta intensificación de las medidas de seguridad ante posibles ataques terroristas permanecerá activa hasta que las autoridades de Madrid y París lo consideren oportuno.

Todos los servicios de inteligencia españoles acordaron de forma unánime la necesidad de mantener en cuatro el nivel de alerta, al no haber indicios de atentado inminente en este país ibérico, dijo la víspera el ministro del Interior en funciones Jorge Fernández.

No obstante, y de acuerdo con las autoridades francesas, el refuerzo que se estaba llevando a cabo en las zonas limítrofes con motivo de la Eurocopa de fútbol, que debía concluir el día 26, continuará por el momento.

Desde junio de 2015, luego de los ataques en Francia, Túnez y Kuwait, el nivel de alerta antiterrorista en España permanece en el cuatro (riesgo elevado), categoría que se mantuvo después de las embestidas yihadistas de noviembre en París y las de este año en Bruselas.

El nivel cinco (el máximo) se activa si los servicios de información e inteligencia detectan la inminencia de una agresión contra esta nación europea, y supone el despliegue de las fuerzas armadas en las calles.

Madrid fue víctima del atentado yihadista más mortífero de Europa el 11 de marzo de 2004, cuando varias bombas explotaron en trenes de cercanías provocando 191 muertos.

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