En un trabajo aparecido en el diario Últimas Noticias firmado por Yesenia Chapeta se aborda de manera sucinta la debacle en la calidad de los servicios de telefonía celular, fija e Internet:

El deterioro de la calidad del servicio prestado por las operadoras activas en el mercado -Movilnet, Movistar y Digitel- afecta directamente a 9 de cada 10 venezolanos. De acuerdo con el informe de indicadores correspondientes al sector Telecomunicaciones 2015, emitido por Conatel, en este país de 30 millones de habitantes hay 95 líneas de telefonía móvil activas por cada 100 personas y unos 29 millones de suscriptores en uso del sistema.

Las fallas más habituales reportadas por los usuarios, mediante los sistemas de reclamo de Conatel y la Alianza Nacional de Consumidores y Usuarios (@Anauco), se relacionan con señal y cobertura; tarifas y facturación; datos (Internet) y atención al cliente, en ese orden.

Un breve chequeo por las redes sociales de las telefónicas arroja cientos de testimonios.

“Pago el plan de datos, pero nunca tengo Internet, además de que la señal de Movilnet es malísima en Tacarigua V”, se queja Neira Barboza desde Carabobo.

Mayra Vidal hace lo mismo en nombre de los usuarios Movistar de Caricuao, en Caracas: “En la UD-6, justo en el parque, cero señal por avería desde hace más de 2 meses”.

Y por parte de la clientela Digitel, Rocío Caballerí escribe: “Tengo 3 días sin señal. Hace un día me llegaron mensajes atrasados, ¿qué sucede con la señal en Valencia?”.

Deterioro multicausal. El vicepresidente de Operaciones y Sistemas de Movilnet, Carlos Silva, refiere dos causas fundamentales detrás del problema relativo a señal y datos:

“Los patrones de uso han evolucionado, las personas migran cada vez más de la comunicación tradicional, la voz, hacia la plataforma de datos (Internet, Whatsapp).

Eso implica una necesidad de inversión para ampliar y modernizar el sistema. ¿Qué atenta contra esa inversión? Uno, la disponibilidad de dólares; se trata de un mercado totalmente dependiente de la tecnología importada”.

El otro germen “es el vandalismo contra las radiobases, que se ha incrementado notablemente en los últimos dos años”, añadió Silva.

Las radiobases son estructuras ubicadas en azoteas de edificios, puentes, montañas y otros lugares, en las que se instalan antenas y dispositivos tecnológicos para concretar llamadas de voz, mensajería de texto, flujo de datos y toda forma de comunicación a través de aparatos celulares.

Movistar también explicó a ÚN cómo el vandalismo contra estos equipos deteriora el servicio: “Al cierre del mes de agosto de este año, 402 de nuestras estaciones han resultado vandalizadas en todo el país. En 2015 registramos entre 15 y 20 hurtos al mes, una cifra que nuestra área de tecnología podía gestionar. Este año, los mismos eventos se incrementaron de 70 a 80 por mes, lo que imposibilita que podamos gestionarlos en su totalidad. En la mayoría de los casos hemos logrado restablecer el servicio; sin embargo, a la fecha tenemos 40 estaciones que no hemos logrado reactivar”.

Vigilancia compartida. La situación ya fue abordada en el seno del Motor Telecomunicaciones e Informática.

El Ministerio de Relaciones Interiores, Justicia y Paz habilitó la Dirección General de Seguridad para las Telecomunicaciones, una instancia en torno a la que se reúnen autoridades policiales y militares, empresas de telefonía móvil y fija, cableras y prestadores de servicio de Internet.

Los delincuentes roban tuberías, cables de fibra óptica, cables de cobre, baterías, motogeneradores, brequeras, aires acondicionados, e incluso las cámaras de seguridad y los sistemas de alarma.

Otra medida comprende la cooperación con las comunidades.

“La gente está consciente de que si una radiobase es desmantelada, las consecuencias afectan a toda la localidad. Ahora, en lugar de instalar radiobases en sitios aislados, como lo hacíamos antes, las situamos rodeadas de quienes se benefician con esas antenas”, explica el ingeniero de Movilnet consultado.

Adicionalmente, las operadoras vienen tomando sus propias medidas. Están construyendo estaciones tipo “búnker”, con cercos eléctricos, sistemas de alarma más eficientes y concreto reforzado.

Factor dólares. La merma de los ingresos petroleros es la otra pata defectuosa de la mesa.

El presidente de Anauco, Roberto León Parilli, acota el factor dólares cuando habla del tema: “Lo primero que argumentan las operadoras, cuando les hacemos llegar los reclamos que nos reportan los usuarios, es la desinversión como problema medular. Para ampliar y/o mantener estas plataformas, todo se importa”.

El responsable de Operaciones y Sistemas de Movilnet coincide, y agrega que a la necesidad de modernizar la plataforma se suma el hecho de que es preciso importar equipos para sustituir los dispositivos hurtados, además de las baterías que se agotaron en las radiobases durante la aplicación del Programa de Administración de Cargas, especialmente en localidades donde la electricidad llegó a suspenderse hasta por cuatro horas diariamente.

Como consecuencia, si la electricidad falta en alguna zona que depende de una radiobase con las baterías agotadas, la señal de la operadora se anula por completo.

El Gobierno ha enfrentado la coyuntura del ingreso nacional, que se ha reducido al menos 70%, priorizando tópicos como alimentación y salud al momento de importar bienes y distribuir la asignación de divisas provenientes de las exportaciones petroleras.

Aún así, las autoridades presentes en el Motor Telecomunicaciones e Informática están canalizando respuestas. “Le estamos buscando salidas”, resumió Silva.

COMPARTIR