La expresidenta brasileña Dilma Rousseff encabezó este viernes un acto de los sindicatos uruguayos contra el neoliberalismo y en reclamo de mejoras salariales.

“Los gobiernos populares son atacados frontalmente del norte al sur de nuestro hemisferio (…) Hay una tentativa de retroceder a la situación pasada donde la inmensa desigualdad que todavía recae sobre nuestros pueblos era todavía mayor “, aseguró Rousseff en la céntrica plaza Cagancha de la capital uruguaya.

Rousseff recordó que fue víctima de un “golpe de Estado parlamentario” siendo plenamente apoyada por el grupo de sindicatos que se conglomerarón en el lugar.

El secretario general de la central obrera, Marcelo Abdala, que en está ocasión se está conmemorando un año más de “la derrota de una de las ideas del imperialismo norteamericano que fue el.

Así mismo destacó su apoyo a Rousseff y denunció que “fue injustamente depuesta por lo que consideramos fue un golpe de Estado. Por lo que esta movilización de carácter continental, que es parte de una lucha democrática, condena de forma enérgica la nueva metodología de golpes blandos que el imperialismo norteamericano está sosteniendo”.

Pereira denunció que en el sector del comercio decenas de miles de trabajadores ganan 10 mil pesos (unos 350 dólares) al mes. “¿Cómo alguien puede pensar que un trabajador puede vivir con 10 mil pesos?”, preguntó.

Este es el octavo paro sindical que se realiza en Uruguay desde que el presidente Tabaré Vázquez, asumió el poder.

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