En un estudio de televisión en Miami, Estados Unidos (EEUU), surgió la propuesta: disolver la autoproclamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD). El proponente es Juan José Rendón, consultor propagandístico de la organización opositora y ex asesor principal de las últimas dos campañas presidenciales de la coalición opositora con Henrique Capriles Radonski como candidato.

A juicio de Rendón, autoexiliado en EEUU, es más útil el nacimiento de una “estructura nueva, incluyente, que tenga sindicatos, iglesia, grupos empresariales, mucha más abierta donde entendamos que no hay partidos, ni candidatos”.

Los cuestionamientos a la MUD se acentuaron después que algunos de sus seguidores arremetieran con insultos y malediciencias en las redes sociales contra varios de sus voceros, que convocaron a una marcha el pasado 01 de septiembre, no sin antes caldear los ánimos de sus partidarios con falsas expectativas y con un lenguaje marcado por la violencia.

Días después de la marcha, María Machado, miembro de la MUD entrevistada también desde Miami, reveló que la alianza conservadora no se reúne desde enero de este año y cuestionó que esta organización incumpla con su normativa interna, al tomar decisiones aprobadas solo por una cúpula de cuatro partidos (Primero Justicia, AD, UNT y Voluntad Popular) y no por los más de 20 que la componen.

“No hemos sido convocados ni una sola vez para discutir temas relevantes” dijo.

La MUD, que actualmente atraviesa trifulcas internas por asumir las condiciones previstas en la ley para activar un referendo en 2017, es un reciclado de la extinta Coordinadora Democrática, disuelta en 2004 por muchos de los que hoy la integran por diferencias y acusaciones internas alimentadas en ese entonces por un punto en común: su fracaso en el referendo revocatorio de 2004, cuando fueron derrotados por votación popular.

Hasta ahora, ninguno de los partidos que la integran se han pronunciado sobre su disolución definitiva. Sin embargo, un día después que Rendón hizo la propuesta, el secretario general de la MUD, Jesús Torrealba, sin mencionarlo, publicó un mea culpa que resume su balance de dos años al frente de la cúpula partidista para rendir cuenta de lo logrado y también “de lo no logrado y lo aprendido”, dijo en su misiva.

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