Empresas Polar baja de forma intencional sus niveles de producción de alimentos como parte de una agenda de desestabilización con fines políticos orquestados por la derecha.

Así lo denunció el periodista argentino Pedro Brieger, durante una entrevista transmitida por el canal C5N de la nación sureña, en la que planteó que cada vez que los actores de oposición generan situaciones de convulsión política, con la intención de derrocar a la Revolución Bolivariana, se produce una caída de la producción de Empresas Polar.

Recordó que en abril de 2013 cuando el presidente de la República, Nicolás Maduro, obtuvo la victoria en los comicios electorales, Polar redujo la producción de rubros fundamentales en un 40 por ciento; cuando se perpetraron las guarimbas e intentos de golpe de Estado para deponer al Jefe de Estado, se evidenció una caída de 34 por ciento , y en el período previo a las elecciones de la Asamblea Nacional de diciembre 2015, la empresa bajó en un 37% la operatividad de sus plantas.

Actualmente, cuando la derecha arremete una vez más contra la democracia, la paz y estabilidad de la nación, Polar anunció otra baja de producción y responsabiliza directamente al Gobierno por la poca disponibilidad de divisas para adquirir sus insumos.

Al respecto, la revista América Economía, publicó recientemente un artículo titulado “Empresas Polar anuncia paralización en Venezuela de sus plantas productoras de harina de maíz”, en el que señala que esta corporación alertó el pasado 12 de noviembre sobre “la paralización de sus tres plantas productoras de harina de maíz”, como consecuencia de la “falta” de materia prima y disponibilidad de divisas.

El entrecomillado de la palabra “falta” plantea la duda de la publicación sobre la veracidad de la información, y es que Polar es una empresa exportadora que maneja dólares propios.

Su dueño, Lorenzo Mendoza, posee una fortuna personal que asciende a 4 mil millones de dólares (4.000.000.000), de acuerdo a la revista Forbes, la publicación de finanzas norteamericana que cada año divulga el listado de los más ricos del mundo.

Mendoza es el segundo hombre más rico de todo el país. Dirige una de las empresas privadas más grandes con reportes de ingresos, sólo en el año 2011, de 6.500 millones de dólares, reseña Forbes.

Sin embargo, de acuerdo con una investigación realizada por William Serafino, miembro del equipo periodístico de Misión Verdad, Polar recibió desde 2004 hasta 2012 casi 6.000 millones de dólares (a tasa preferencial) y nada más en 2013 y 2015 recibió 2.290 millones.

En marzo pasado, el presidente del sindicato nacional de esta industria, Fran Quijada, señaló que Mendoza usa los dólares preferenciales que recibe del Estado para hacer negocios en el exterior y no para invertirlos en el país.

La supuesta falta de divisas sólo parece afectar la producción de harina de maíz, arroz blanco, aceite y pasta, que son los únicos rubros regulados de los 42 que comercializa la empresa.

Sin embargo, Polar sí produce variaciones de estos rubros que están fuera de la regulación, al igual que las bebidas alcohólicas, que es su principal producto de venta.

¿El nuevo Trump?

El periodista Pedro Brieger advirtió en la entrevista sobre los intereses de Lorenzo Mendoza de emprender una campaña política para convertirse en el “Donald Trump venezolano”, y hacerse del poder en la nación.

Destacó que aunque Mendoza, es un hombre poco conocido en América Latina , es el hombre más rico de Venezuela y uno de los más poderosos del continente ya que controla el mercado de alimentos, a través del monopolio que ejerce con empresas Polar.

Por tal motivo, indicó que su interés es seguir el ejemplo de empresarios que han logrado acceder a la jefatura de Estado, entre ellos el recién electo presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el mexicano, Vicente Fox; el chileno, Sebastián Piñera; el panameño, Ricardo Martinelli; Mauricio Macri en la Argentina y Horacio Cartes en Paraguay.

No obstante, alertó que la campaña de Mendoza “está basada en el sabotaje económico, tal como se produjo en Chile en 1973 como preámbulo al golpe de Estado perpetrado contra Salvador Allende.

Durante una conversación que sostuvo con un agente financiero de la derecha para someter al país a las directrices del Fondo Monetario Internacional (FMI), Mendoza aseguró: “yo estoy en la guerra”.

AVN

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