Según el diario norteamericano y acorde a las investigaciones que aún están en curso en Brasil contra el expresidente de la mencionada constructora transnacional, Marcelo Odebrecht, un ingeniero civil que trabajó para esa compañía contó que la transnacional cubrió sus apuestas haciendo donaciones a partidos políticos cuando realizaron obras en Venezuela, incluido un pago realizado a través de terceros a la Gobernación del estado de Miranda.

Capriles, por su parte, ha declarado que se le intenta “enlodar” con esta acusación, pese a que esta se haya originado desde el medio corporativo The Wall Street Journal y no desde una vocería oficial del chavismo. En medios de comunicación el señalamiento a Capriles fue parcialmente barrido bajo la alfombra por tratarse de uno de los favoritos de la mediática internacional adversa al chavismo.

Aunque la publicación de The Wall Street Journal también se refiere a obras paralizadas de la multinacional brasileña en Venezuela y hacen señalamientos sobre contratos que suscribió esa empresa con el gobierno central venezolano, intentando con ello endosar irregularidades a la gestión de Hugo Chávez, en la publicación dan con un presunto acto de tráfico de influencias y financiamiento ilícito a organizaciones políticas por parte de la referida empresa en conjunto con la Gobiernación de Miranda, estado donde esa empresa ejecutó uno de sus proyectos en Venezuela.

En lo sucesivo, el caso Capriles-Odebrecht seguirá dando de qué hablar por tratarse de una guinda en el pastel, expresión de muchas cuestiones turbias alrededor del excandidato presidencial. La familia Capriles cuenta con un largo expediente de tráfico de influencias y relacionamiento de sus empresas constructoras familiares en contrataciones con gobiernos de la Cuarta República y actualmente con la Gobernación de Miranda, por lo que se infiere saben mucho de lobbys. El ramo de la construcción y negocios afines no es un secreto, y en la misma página del partido Primero Justicia aparece señalado este “atributo familiar” del dirigente.

Recientemente el diputado Diosdado Cabello reveló algunas de las asociaciones de contratistas de la Gobernación de Miranda con la Operación Panamá Papers. La empresa Demo S.A. y su dueño, Carlos Miguel Molina Manzano, ejecutan obras para la Gobernación de Miranda, que según Cabello son pagadas a sobreprecio. Demo S.A. mantiene una relación con la firma de abogados Mossack-Fonseca, punta del iceberg en el caso de los Panamá Papers, a quienes contactaron para crear una empresa en las Islas Vírgenes (conocido paraíso fiscal), la cual lleva por nombre Norcapital LTD.

Capriles, sin embargo, rodeado de oscuros negocios, turbios contactos, extrañas relaciones empresariales y familiares, y aún viéndose señalado por un diario norteamericano abiertamente enemigo del chavismo, insiste en que es inocente. Esto pica y se extiende.

MV/

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