Las obras propuestas a través de los 403 millones de dólares que invirtió el Estado en el apalancamiento de la CVG Aluminio del Caroní, S.A (CVG Alcasa), están adelantadas en un 80% y estiman que durante el primer semestre del 2017 se estarían culminando los últimos detalles, para elevar la producción “radicalmente”, explicó su presidente Ángel Marcano.

La inversión, en el marco del Fondo Gran Volumen Largo Plazo China-Venezuela, se produjo en junio del 2012, expuso Marcano, al tiempo que destacó “el cumplimiento de los ciclos”, para que el año que viene la empresa posea “los mejores números del sector”.

En términos generales, este fondo bilateral, aunado a gestionar el desarrollo tecnológico de la industria, promueve la adquisición de equipos para la transformación “con valor agregado”, abarcado en los lineamientos de encadenamiento productivo que maneja el sector aluminio en la actualidad, dentro de lo diseñado en el Motor 15 de Industrias Básicas y el seguimiento de la Corporación del Aluminio.

Marcano, entonces, expone que estos procesos de reestructuración de Alcasa proponen la ampliación productiva, precisamente, en sus plantas de extrusión, laminación, reducción y fundición.

En el caso de la laminación, destacó que se presenta como el “proyecto más importante, porque laminaríamos allí, entre 120-170 toneladas métricas al año (TM/año) de aluminio laminado”. Resaltó incluso, que Alcasa pasaría a ser el principal laminador de aluminio en el país.

Actualmente, “está en plena fase de montaje, aunque ya se han terminado algunos trabajos. El laminador lo tenemos ya aquí en Venezuela, sería solo montarlo, para el año que viene comenzar las pruebas, y entre marzo y julio, iniciemos operaciones”, dijo.

El total de laminación en 2016 para Alcasa se ubica en 4.818 TM, pero cabe subrayar que entre septiembre y octubre acumuló 2.569 TM, 53,3% del total generado. Números obtenidos un mes después de asumir Marcano la dirigencia de Alcasa, puesto que entre julio y agosto sólo se generaron 626 TM.

Por el lado de la planta reductora, línea que procesa el alumno primario, Marcano afirmó que “los trabajos son más lentos”, sin embargo, aseveró que el venidero año, pasada la adecuación de la planta, obtendrá un repunte progresivo en el registro de celdas (auguran cerrar en 108 este año), “que nos va a permitir a finales del 2017, producir, aproximadamente, unas 70 mil TM/año de aluminio primario y ya a finales de 2018 llegar a las 170 mil TM/año”.

“La idea es que podamos autoabastecernos de aluminio, no para vender, nosotros no deberíamos exportar aluminio primario sin transformarlo. Darle valor agregado nos permite competir en el mercado y obtener la mayor cantidad de dólares para el país”, afirmó.

El responsable de esta industria básica indicó que Venalum este año se encargó, en el marco del encadenamiento referido, de suministrar el aluminio primario necesario para la gestión de Alcasa, junto a la reincorporación de celdas en la planta de reducción. Agencias

 

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